Massachusetts tiene un enorme potencial solar en los vecindarios de justicia ambiental: suficiente para abastecer de energía a los casi tres millones de hogares del estado. Es fundamental aprovechar este potencial para cumplir con los objetivos estatales de descarbonización y asequibilidad.
Esto es particularmente importante ya que los costos de la energía se han convertido en un tema de discusión cotidiano para las familias, las empresas y los responsables de las políticas energéticas de Massachusetts. El alto costo de la energía durante uno de los inviernos más fríos en años recientes obligaron a muchas familias a mantener sus hogares a temperaturas inseguras. Una brutal tormenta de nieve dejó a oscuras a cientos de miles de hogares de Massachusetts durante varios días. Y ahora los precios del gas y el petróleo se están disparando debido a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Todos estos acontecimientos reflejan el mismo problema: nuestro sistema energético requiere atención inmediata para que las decisiones que se tomen tengan un impacto real en la asequibilidad, la resiliencia y la confiabilidad de nuestra red eléctrica, ahora y en el futuro.
No es de extrañar que el proyecto de ley sobre la asequibilidad energética que se presentó en la Cámara de Representantes de Massachusetts y la reciente orden ejecutiva de la gobernadora Maura Healey sobre el suministro de energía se incluyera la energía solar como una solución clave para ayudar al estado a cubrir sus crecientes necesidades energéticas y lograr que el costo de la electricidad sea más asequible. A medida que estas conversaciones avanzan, es fundamental recordar no solo el valor para el sistemas eléctrico que aportan los recursos energéticos distribuidos como los paneles solares en los techos y el almacenamiento en baterías, sino también la importancia de asegurar que los beneficios lleguen a todos los habitantes del estado, especialmente a las comunidades más vulnerables donde estas inversiones tienen un mayor impacto tanto en la asequibilidad como en la resiliencia energética.
Un nuevo informe de Applied Economics Clinic (AEC), comisionado por la Unión de Científicos Conscientes (UCS, por sus siglas en inglés), Clean Energy Group y Vote Solar, ofrece información clave para orientar los esfuerzos estatales para aprovechar el gran potencial solar y de almacenamiento energético en los vecindarios de justicia ambiental, donde viven personas racial y étnicamente diversas, de bajos ingresos y con dominio limitado del inglés. El informe Electrificación equitativa II estima el potencial técnico de la energía solar distribuida (también conocida como solar distribuida (también conocida como detrás del medidor, o BTM, por sus siglas en inglés) y de la energía solar distribuida con almacenamiento energético en los vecindarios de justicia ambiental. También analiza las características de las viviendas para diseñar mejor los programas a fin de facilitar la instalación de estos sistemas por parte de los usuarios finales y mapea la conexión con datos sobre el calor extremo y las cargas energéticas. El informe también ofrece información sobre las barreras y sus soluciones para desbloquear la implementación de estos sistemas en las comunidades de justicia ambiental. Este informe complementa otro reciente informe de AEC, el cual analiza de manera más amplia los retos y las oportunidades de la energía solar distribuida y los sistemas de almacenamiento energético en Massachusetts (estos términos se simplifican como “energía solar distribuida y almacenamiento energético” en este blog). Este informe se elaboró en colaboración con un comité asesor que contó con perspectivas de diferentes sectores, incluyendo organizaciones indígenas y de justicia ambiental, vivienda asequible y compañías de energía limpia, con el fin de reflejar las experiencias y prioridades de los vecindarios de justicia ambiental.

Los siguientes son algunos hallazgos clave sobre el potencial técnico de la energía solar distribuida con almacenamiento energético, así como los principales obstáculos y recomendaciones para aprovechar estos valiosos recursos exitosamente.
Potencial de energía solar y almacenamiento en los vecindarios de justicia ambiental
Los vecindarios de justicia ambiental en Massachusetts tienen un enorme potencial para implementar sistemas de energía solar distribuida. AEC calcula que el potencial técnico de la energía solar distribuida en los vecindarios de justicia ambiental de Massachusetts es de 31 gigavatios (GW) de energía solar, lo suficiente para abastecer de energía a los casi 3 millones de hogares que hay en el estado. Se estima que el potencial de los sistemas de almacenamiento energético asociados con energía solar distribuida es de 13 GW.

La activación de este recurso es clave para cumplir con los objetivos estatales de descarbonización y asequibilidad. Se prevé que la demanda pico de electricidad en Massachusetts alcanzará los 24 GW para el 2050, lo que equivale al doble de los 12 GW de demanda pico registrados en el 2020. Esto significa que el potencial técnico de la energía solar distribuida con almacenamiento energético en los vecindarios de justicia ambiental es mayor que el aumento previsto de la demanda pico. Este potencial contrasta con las instalaciones a la fecha en comunidades de justicia ambiental. A pesar del éxito general que ha tenido el programa SMART al facilitar el crecimiento de la energía solar y de los sistemas de almacenamiento en Massachusetts, los datos demuestran que solo el 1 % de la capacidad solar asignada por el programa se ubica en propiedades de bajos ingresos.

Massachusetts depende en gran medida del gas fósil (también conocido como gas natural), el cual provee provee más del 65% de la generación neta de electricidad del estado. Es crucial cubrir el aumento en la demanda pico con generación limpia, dado que más del 80% de las centrales eléctricas contaminantes, con los riesgos de salud que implican, se ubican en vecindarios de justicia ambiental o a menos de una milla de ellos.
Además, los usuarios de sistemas de energía solar distribuida con almacenamiento energético no son los únicos que se benefician al ahorrar directamente en sus facturas de electricidad, sino que estos sistemas benefician a todos los usuarios de la red eléctrica, ya que estos recursos contribuyen a reducir la demanda pico. Esta reducción hace que disminuya la necesidad de realizar inversiones costosas en sistemas de transmisión y distribución, logrando que se reduzcan los precios de la electricidad al por mayor.De hecho, durante un evento en el que se observaron temperaturas pico de 100°F en junio del 2025, un estudio del Acadia Center reveló que el uso de sistemas de energía solar distribuida ahorró a los consumidores de Nueva Inglaterra al menos $8,2 millones de dólares en uno de los días más costosos del año para la red eléctrica. Esos ahorros son especialmente impresionantes si se considera lo reducida que ha sido la implementación de los sistemas de energía solar distribuida en todo Massachusetts, por lo que resulta aún más atractivo aprovechar todo su potencial.
El acceso a la energía solar distribuida puede disminuir el costo de las facturas de electricidad y reducir las cargas energéticas de los hogares.
La carga promedio de los costos de energía (es decir, el porcentaje de los ingresos del hogar que se destina al pago de la energía) en Massachusetts es de aproximadamente el 3%. Esta cifra puede ser de hasta el 10% en el caso de las poblaciones de bajos ingresos y llega hasta el 31% en ciertos vecindarios. Al analizar los vecindarios de justicia ambiental que enfrentan una carga de los costos de energía mayor al promedio estatal, los autores del estudio determinaron que existe un potencial técnico de 11,4 GW de energía solar combinada con 4,9 GW de almacenamiento en estas zonas. Por otra parte, un estudio realizado por el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley en el 2024 reveló que la energía solar en los techos redujo la carga promedio de los costos de energía en el 2021 del 7,7% al 6,2% para los usuarios de bajos ingresos, lo que demuestra el valor que la energía solar distribuida puede aportar para reducir los costos de energía para quienes más lo necesitan.

Los sistemas de energía solar distribuida con almacenamiento pueden mejorar la seguridad energética y apoyar la resiliencia de las comunidades. Las comunidades de justicia ambiental suelen vivir en zonas de alta densidad urbana y en vecindarios que carecen de espacios verdes, lo que las expone al efecto de la isla de calor urbana. También es más probable que estas comunidades vivan en lugares con sistemas de calefacción y aire acondicionado ineficientes, lo que supone un mayor gasto de energía para estos hogares. En este estudio, AEC concluyó que más del 90% del potencial total de energía solar distribuida y almacenamiento energético en los vecindarios de justicia ambiental se encuentra dentro de las zonas más calurosas, lo que destaca el valor que puede aportar la instalación de sistemas de energía solar en estas áreas.
Un estudio realizado en el 2025 por el Laboratorio Berkeley determinó que los hogares de ingresos bajos a moderados que cubren entre el 80% y el 100% de sus necesidades de electricidad mediante sistemas solares instalados en los techos logran reducciones significativas en sus facturas de energía. Esto permite que los residentes mantengan sus viviendas a temperaturas cómodas, especialmente cuando se enfrentan a olas de calor extremo. El acceso a la energía solar distribuida y al almacenamiento energético también puede proporcionar energía de respaldo en caso de un fallo de la red eléctrica, incluso para centros de resiliencia en centros comunitarios y refugios, permitiendo el funcionamiento de los sistemas de aire acondicionado y otros servicios esenciales durante los cortes de energía.
Barreras que impiden aprovechar este potencial solar
Aunque el estado ofrece un conjunto de programas de energía, clima y vivienda, el potencial de la energía solar distribuida y de almacenamiento energético en los vecindarios de justicia ambiental no ha sido aprovechado en su mayoría.
El estudio reveló que las principales barreras para la implementación de estos sistemas incluyen dificultades financieras, problemas técnicos, obstáculos laborales, condiciones del mercado y falta de coordinación de los programas. La falta de incentivos para los inquilinos y propietarios de condominios requiere especial atención, ya que solamente un tercio del potencial técnico de la energía solar distribuida en los vecindarios de justicia ambiental se encuentra en viviendas unifamiliares.
El estado cuenta con objetivos energéticos claros y requisitos de abastecimiento de tecnologías específicas como la energía eólica marina, pero no existen requisiciones específicas para los recursos de energía distribuida, incluyendo los sistemas de energía solar y almacenamiento energético. Del mismo modo, la mayoría de los programas de energía limpia carecen de incentivos y metas de participación equitativa, lo que dificulta que los beneficios lleguen a quienes más los necesitan.
| Barreras para la instalación de sistemas de energía distribuida |
|---|
| Insuficiencia de incentivos financieros específicos |
| Mejoras del sistema eléctrico o de las condiciones de los edificios |
| Limitaciones de la fuerza laboral |
| Falta de incentivos para inquilinos y/o propietarios de condominios |
| Complejidad y falta de coordinación de los programas |
| Falta de confianza |
| Problemas de interconexión y permisos |
| Reciclaje y eliminación de paneles solares y baterías |
| Falta de acceso al Internet de banda ancha |
Soluciones para aprovechar este potencial solar
El estado tiene el mandato de garantizar la distribución equitativa de los beneficios energéticos y ambientales. Sin embargo, hasta la fecha la mayoría de las políticas y los programas estatales en materia de energía solar y almacenamiento no cuentan con disposiciones de equidad explícitas y aplicables.
Este análisis identifica un conjunto de recomendaciones para enfrentar estos desafíos, incluyendo la incorporación de opciones de financiamiento, incentivos, objetivos y fondos presupuestarios enfocados en la equidad, con el fin de resolver satisfactoriamente la falta de inversión en los vecindarios de justicia ambiental y garantizar que estas comunidades tengan acceso directo a los beneficios que la energía solar y los sistemas de almacenamiento in situ pueden ofrecer. A fin de que las comunidades de justicia ambiental comprendan mejor el valor que ofrece la energía solar y los sistemas de almacenamiento, es necesario prestar una mayor atención a la comunicación y difusión de la información, adaptándolas al contexto local. También es crucial que los promotores de energía limpia den importancia a la transparencia para generar confianza y proteger a las comunidades de justicia ambiental. Además, al garantizar oportunidades de empleo para los aprendices, se puede ayudar a fortalecer la economía de energía limpia del estado.
El estudio completo detalla las deficiencias existentes en los programas y ofrece recomendaciones para impulsar de manera eficaz una transición equitativa hacia la energía limpia.
Necesitamos acción por parte de los legisladores de Massachusetts
La energía solar distribuida y los sistemas de almacenamiento energético son tecnologías probadas que tienen mucho que ofrecer al estado y, en particular, a sus poblaciones más vulnerables. Es muy importante impulsar estos recursos en las comunidades de justicia ambiental para abordar la crisis de la asequibilidad energética, mejorar la salud pública y hacer que las comunidades sean más resilientes ante el clima extremo.
Las recomendaciones que se incluyen en el nuevo informe Electrificación con equidad II son soluciones con sentido común basadas en los programas existentes y se fundamentan en la experiencia probada en Massachusetts y en otros lugares.
La más reciente versión del proyecto de ley sobre la asequibilidad energética, energía limpia y competitividad económica (Proyecto de Ley de la Cámara de Representantes 5175), contiene disposiciones que respaldan el uso de sistemas de energía solar distribuida y almacenamiento energético, incluyendo la energía solar portátil y la concesión de permisos solares. Mientras los legisladores de Massachusetts consideran opciones para fortalecer este proyecto de ley, nuestras recomendaciones se enfocan en ofrecer incentivos que garanticen la participación equitativa y en el alistamiento del sistema eléctrico para facilitar la instalación de recursos energéticos distribuidos.
Esto implica establecer objetivos de participación equitativa e incluir metas de implementación para los recursos energéticos distribuidos. El proyecto de Ley de Equidad de la Energía Limpia (Proyecto de Ley de la Cámara de Representantes 3540, Proyecto de Ley del Senado 2303) establece un marco para la distribución justa de los beneficios de la energía limpia. Por otro lado, el proyecto de Ley de Maximización y Optimización de Activos a Pequeña Escala en las Comunidades (Proyecto de Ley de la Cámara de Representantes 3521, Proyecto de Ley del Senado 2270) establece metas para la implementación de recursos energéticos distribuidos en el estado, incluyendo la energía solar y el almacenamiento energético.
Además, necesitamos que los legisladores apoyen a MassSave como un mecanismo eficaz para promover la preparación para la energía solar y el almacenamiento energético. Los recortes propuestos a MassSave en un momento en que este programa beneficia a un mayor número de hogares de ingresos bajos y moderados, contradicen cualquier esfuerzo por hacer que la energía sea más asequible y dificultan el uso de los recursos limitados con los que cuenta el programa para apoyar las mejoras eléctricas. Con más del 50 por ciento de la electricidad de nuestra región siendo generada a partir del gas, las familias ya están expuestas a la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles. Cortes al presupuesto del programa MassSave solo las hará aún más vulnerables al incremento en costos resultante de aumentos en la demanda energética provocados por el calor extremo y los inviernos muy fríos.
Legisladores de Massachusetts: contamos con ustedes para garantizar que nuestros vecinos que viven en las comunidades de justicia ambiental del estado finalmente puedan disfrutar de los beneficios de una economía de energía limpia.
